Las articulaciones hacen posible cada uno de nuestros movimientos: caminar, agacharnos, practicar deporte o simplemente mantenernos activos en el día a día. Con el paso del tiempo, el desgaste natural, la actividad física intensa o los movimientos repetitivos pueden influir en su estado, por lo que cuidar las articulaciones resulta esencial en cualquier etapa de la vida.
El mantenimiento de unas correctas articulaciones no depende únicamente de la edad, sino también de factores como el estilo de vida, la alimentación y el aporte adecuado de nutrientes que contribuyen al funcionamiento normal del cartílago y del tejido conectivo.
El cartílago articular y su importancia
El cartílago articular es un tejido flexible. Su función principal es facilitar un movimiento fluido y actuar como amortiguador frente a impactos y cargas repetidas. Desde un punto de vista nutricional, ayudar al mantenimiento de su estructura forma parte de un enfoque preventivo orientado al bienestar articular a largo plazo.
En este contexto, los complementos alimenticios formulados con ingredientes específicos pueden integrarse como apoyo.
Dos ingredientes clave en el cuidado nutricional de las articulaciones
Colágeno tipo II no desnaturalizado (Nuvicol-II®)
Nuvicol-II® es un colágeno tipo II no desnaturalizado. Se trata de la principal proteína estructural del cartílago articular y desempeña un papel esencial en la integridad del tejido conectivo. A diferencia de otras formas de colágeno, el colágeno tipo II no desnaturalizado se obtiene mediante procesos que permiten conservar su estructura triple hélice, clave para su eficacia.
Esta característica lo diferencia del colágeno hidrolizado, que se descompone en aminoácidos y se utiliza como fuente general de estos componentes. El colágeno tipo II no desnaturalizado se emplea en dosis muy bajas (solo 40 mg al día) y se incluye en complementos alimenticios orientados al mantenimiento normal de las estructuras articulares, como el cartílago.
Extracto de pepino estandarizado Q-Actin®
Q-Actin® es un extracto estandarizado de pepino (Cucumis sativus L.), seleccionado por su contenido en compuestos bioactivos específicos. Es rico en ido-BR1, un iminoazúcar que actúa rápidamente sobre el organismo.
Gracias a su alta biodisponibilidad, Q-Actin® llega con eficacia a las células del cartílago, y estudios clínicos han demostrado mejoras significativas en la movilidad articular, superando incluso a combinaciones tradicionales como glucosamina-condroitina.
Este ingrediente se incluye habitualmente en fórmulas orientadas a personas activas o a quienes desean mantener una correcta funcionalidad articular con el paso del tiempo.
Su origen vegetal y su proceso de estandarización garantizan una composición constante, lo que lo convierte en un ingrediente de interés dentro de un enfoque nutricional global para el cuidado de las articulaciones.
Consejos para cuidar las articulaciones en el día a día
Además del apoyo nutricional, existen hábitos sencillos que pueden contribuir al mantenimiento de la salud articular:
- Mantenerse activo de forma regular, priorizando actividades de bajo impacto como caminar o nadar.
- Cuidar la postura en el trabajo y en las actividades cotidianas para reducir cargas innecesarias sobre las articulaciones.
- Controlar el peso corporal, ya que el exceso de carga puede afectar especialmente a rodillas, caderas y columna.
- Seguir una alimentación equilibrada, rica en nutrientes que apoyen el mantenimiento normal del tejido conectivo.
- Incorporar complementos alimenticios específicos como Artióptim Colágeno tipo II, formulados con ingredientes seleccionados, como Nuvicol-II®, Q-Actin®, ácido hialurónico, vitamina C y manganeso, siempre como complemento y no como sustituto de una dieta variada.

Un enfoque preventivo y consciente
El cuidado de las articulaciones debe entenderse como un compromiso a largo plazo que combina movimiento regular, una alimentación equilibrada y la elección de complementos alimenticios formulados con ingredientes específicos.
Integrar nutrientes como el colágeno tipo II no desnaturalizado y extractos vegetales estandarizados dentro de una rutina saludable es una forma de apoyar el mantenimiento normal de las articulaciones y preservar la movilidad con el paso del tiempo.